Porque esta es la historia todavía irresuelta de una injusticia que pone al descubierto cómo funciona en realidad la Administración de Justicia en España.
Es la descripción de cómo la Administración de Justicia, transgrediendo leyes, llegó a un pacto contra natura con un delincuente para condenar a un inocente. De cómo los funcionarios públicos de la Guardia Civiel y la Fiscalía cometieron unos curiosísimos "errores" que siempre le facilitaban la fuga al delincuente, que a cada paso no podía escapar porque mi reconocimiento y mis actos correctos se lo impedían, y más, mucho más. Todo expuesto en síntesis en las tres entradas que he dado en llamar "Hoja de Ruta".
La Hoja de Ruta es una apretada síntesis de esta vergonzante causa, tal como he podido desenterrarla del sumario. La iré explicando de a poco, en la medida en que pueda, desde mi celda número 53 de la cárcel de Castellón II. Les iré conduciendo por el sendero de mi "Denuncia-Defensa", que he presentado como denuncia penal, acompañada con todos los documentos del sumario, que prueban mis dichos. Será para todos una aventura detectivesca que nada tiene que envidiarle al Tomo 3 de la saga de Stieg Larsson, "La reina en el palacio de las corrientes de aire", con la diferencia de que esta historia es toda verdadera.
Les invito a que me acompañen en esta aventura, que es la gran aventura de mi vida, porque de su resultado final dependerá cómo terminen mi vida y las de quienes fueron los míos, la esposa y el hijo que me arrebataron el 3 de mayo de 2005, arrojándolos a ellos a la miseria, la soledad y el desamparo, y a mí a la cárcel, desde donde estoy dando la batalla hace ya 5 años.
Y mi historia ya no puede terminar bien, porque esa familia ya no existe. Mi vida y la de mi familia, como la habíamos construido y merecíamos vivirla, ya no existen. Ahora somos dos grupos distintos: mi mujer y mi hijo, que vienen sufriendo y luchando solos, sin mi protección y, para mi dolor, en Argentina, y yo, solo en las cárceles de España.
Si la injusticia vence, será una derrota para la justicia, para nosotros tres y para todos los españoles. Por eso vale la pena que me acompañen. Porque vosotros sois, ahora, LA OPINIÓN PÚBLICA. Vosotros sois la garantía de que el corporativismo judicial no vencerá, y que sí lo hará la justicia. Vosotros sois ahora tan protagonistas como yo en esta batalla.
En la medida en que mis argumentos y mis pruebas puedan convenceros de que digo la verdad, y forméis una multitud, mi causa no podrá ser silenciada.
Si me acompañáis, si puedo demostrar con pruebas que todas las acusaciones que formulo no son el fruto de una mente descabellada sino los hechos reales tal como los relata el sumario, entonces venceremos todos.
Y como esta historia es la historia de un escándalo monumental que ensucia a la Administración de Justicia, si logramos que venza la justicia y revise sus métodos de acción, toda España saldrá vencedora. Y, les aseguro, será una victoria más grande que la del Mundial.
Los invito a acompañarme en esta aventura, en esta lucha que no es sólo mía. Es la de todos los españoles, porque cualquiera de ustedes puede caer víctima de esta Máquina de Condenar que es la injusticia.
Por favor, opinen en este blog. Pregunten, sáquense todas las dudas conmigo. Actúen como jueces, como fiscales, como defensores. Sean crueles conmigo, pónganme a prueba.
Y si les parece que esta lucha vale la pena, convoquen a todos sus amigos y conocidos a que visiten esta página y continúen conmigo esta lucha por mejorar la justicia.
Y hago extensiva esta invitación a mis compatriotas argentinos, porque esta es la causa de uno que se fue del país que ama, escapando al corralito, de los políticos incompetentes y de la miseria, para condenar a los suyos a una desgracia mayor que aquella de la que quiso ponerlos a salvo.
A quienes me sigan, gracias. Creo que haremos historia.
Fui condenado a 9 años de prisión, siendo inocente, mediante manejos realizados para favorecer a un narcotraficante por una Administración de Justicia que ha dejado de ser una protección para convertirse en un peligro para las personas. Aquí expongo los errores y manejos y pido apoyos para mejorar la Justicia.
jueves, 7 de octubre de 2010
Roberto Pascual, hoy
Cómo y cuándo pedí indulto
EXCELENTÍSIMO SR. MINISTRO DE JUSTICIA
D/ JOSÉ ROBERTO PASCUAL MOSCONI, con pasaporte 07.813.435 - M, actualmente interno en el Centro Penitenciario Catellón II, por derecho propio ante Vuestra Excelencia comparezco y como mejor proceda en derecho
DIGO
Que por medio del presente escrito y al amparo de la Ley sobre indulto de 18 de junio de 1870, la Ley 1/1988 de 14 de enero y 22 de abril de 1938, vengo a solicitar de Su Majestad, el Rey D. JUAN CARLOS I, por mediación de Vuestra Excelencia, la concesión de indulto, según las siguientes
ALEGACIONES
PRIMERA.- Porque en esta causa soy inocente y he sido condenado a una pena de NUEVE años de prisión, dos años superior al delincuente que, aprovechando errores de la invetigación y la instrucción que me mantuvieron en prisión durante dos años, hasta la realización del juicio oral, acordó con la representante del Ministerio Fiscal acusarme falsa y calumniosamente de ser conocedor de su delito para así beneficiarse dolosamente con una reducción de su petición fiscal de los originales TRECE años a solamente SIETE, a costa de mi condena.
Este pacto doloso le fue aceptado por el M˚ Fiscal, pero los jueces de la Audiencia Provincial N˚ 4 de Valencia, percibidos de que el delincuente había sido capturado sólo por mi reconocimiento de su falsa identidad y por documentos que aporté, y a la vista asimismo de que el verdadero culpable no cumplía con los requisitos que para tal beneficio establece el artículo 376 del C.P., por su tenaz negativa a confesar su falsa identidad y su delito durante toda la etapa de instrucción, intentos que sólo desbarataban mi reconocimiento y mis pruebas, la Audiencia Provincial, digo, decidió no rebajarle la pena a los SIETE años solicitados por la Fiscalía, sino sólo a DIEZ años.
Mientras que a mí, que desde el primer momento colaboré para desbaratar el delito y para quien la fiscalía mantenía su petición de TRECE años, apoyando su acusación en cuatro pruebas cuyo sentido fue inpunemente adulterado, según consta de la correcta lectura del sumario, y de la calumniosa mentira del verdadero delincuente, que era el eje del pacto para rebajarle la condena, a despecho de las pruebas y testigos que presenté en contrario, y que por ello reclamaba la libertad sin cargos, la Audiencia Provincial descarta la petición de TRECE años y me condena NUEVE años, es decir, un año menos que el verdadero delincuente.
Lo hace señalando que se cometería conmigo un agravio comparativo, a la luz de que el delincuente no sólo no cumplía los requisitos que impone el artículo 376, de colaborar y ayudar desde el principio de la investigación a impedir el delito, sino que además en todo momento intentó obstruir la acción de la justicia, y que así y todo recibiría una condena de 7, frente a mí, que habiendo colaborado de manera imprescindible, sería condenado a 13 años.
De manera que, sintetizando, la Audiencia falla rebajar la petición del culpable, de 13 a 10 años, y a mí, que solicitaba la libertad sin cargos frente a los 13 que solicitaba la fiscalía, me impone una de 9 años.
Ambos condenados recurrimos al Tribunal Supremo. El delincuente argumentando que los jueces no pueden, según sentencia del Tribunal Constitucional, modificar los términos de un pacto al que hayan arribado la fiscalía y el letrado del culpable. El Tribunal Supremo acepta rebajar la del delincuente a los SIETE años del pacto.
Yo, en cambio, recurrí en casación aportando pruebas de mi inocencia, principalmente la interpretación de una foto que demostraba que el delincuente me había inducido a engaño mediante documentación falsa, foto que el señor fiscal de la petición afirmó erróneamente en su petición que "no era" de dicho delincuente. El Tribunal Supremo reconoce en su sentencia que la foto sí es del delincuente, lo cual es prueba de su delito y de mi inocencia, pero recurre el alto tribunal a las restantes pruebas, dos adulteradas por el equipo policial y una por el fiscal de la petición, cuyo significado mi letrada no pidió revisar, para reafirmar mi condena a NUEVE años.
Como resultado de esta serie de injusticias y delitos perpetrados durante la causa, viene a resultar que el delincuente capturado por mi colaboración es condenado a una pena menor que la mía, el inocente que permitió su captura.
Sin pretender que V.E. actúe como cámara revisora de las sentencias, sí pretendo que se expida en sentido de la voluntad de la Audiencia Provincial, beneficiándome con un indulto que podrá ser total o parcial, y en este último caso, que me ponga al menos por debajo de la condena del culpable.
SEGUNDA.- Que antes de esta condena carezco de antecedentes delictivos, como se prueba en el Documento 1, remitido por la Policía Federal Argentina a petición de las autoridades españolas.
TERCERA.- Que cuento en la actualidad con 66 años, con una esposa y un hijo de diez años hoy en día, los que fueron arrojados a la mayor miseria por esta injusticia, al privárseles de la persona que proveía honestamente el sustento familiar, y debieron retornar a la Argentina, donde hoy subsisten merced a la caridad familiar.
CUARTA.- Que en los casi 5 años que llevo en prisión siempre me he desempeñado en destinos laborales: 4 años en la lavandería de Picassent, y actualmente como ordenanza en la bibioteca central de este establecimiento penitenciario, a la vez que como responsable de la edición de la revista del módulo 1, "Día a Día en Albocácer".
QUINTA.- Que en los casi 5 años de prisión no he sido sancionado y he merecido en cambio las notas meritorias que derivan de mi desempeño.
SEXTA.- Adjunto como
Documento 1, certificado de antecedentes delictivos del delincuente JORGE FRANCISCO ALONSO ÁLVAREZ, y míos de no tenerlos.
Documento 2, sentencia de la Audiencia Provincial N˚ 4 de Valencia, donde consta la voluntad de los juzgadores de imponerme una condena menor a la del delincuente.
Documento 3, sentencia del Tribunal Supremo rebajando la condena del delincuente de 13 a 7 años y confirmando la mía en 9, dos más que aquél.
Documento 4, certificación de mis desempeños en Picassent.
Documento 5, certificado de mis desempeños en Castellón II.
En su virtud,
Suplico a V.E. se tenga por presentado este escrito, se tengan por presentados los documentos que acompaño, y se sirva analizar la posibilidad de concederme el indulto solicitado.
En Castellón II, a 22 de abril de 2010
Este pacto doloso le fue aceptado por el M˚ Fiscal, pero los jueces de la Audiencia Provincial N˚ 4 de Valencia, percibidos de que el delincuente había sido capturado sólo por mi reconocimiento de su falsa identidad y por documentos que aporté, y a la vista asimismo de que el verdadero culpable no cumplía con los requisitos que para tal beneficio establece el artículo 376 del C.P., por su tenaz negativa a confesar su falsa identidad y su delito durante toda la etapa de instrucción, intentos que sólo desbarataban mi reconocimiento y mis pruebas, la Audiencia Provincial, digo, decidió no rebajarle la pena a los SIETE años solicitados por la Fiscalía, sino sólo a DIEZ años.
Mientras que a mí, que desde el primer momento colaboré para desbaratar el delito y para quien la fiscalía mantenía su petición de TRECE años, apoyando su acusación en cuatro pruebas cuyo sentido fue inpunemente adulterado, según consta de la correcta lectura del sumario, y de la calumniosa mentira del verdadero delincuente, que era el eje del pacto para rebajarle la condena, a despecho de las pruebas y testigos que presenté en contrario, y que por ello reclamaba la libertad sin cargos, la Audiencia Provincial descarta la petición de TRECE años y me condena NUEVE años, es decir, un año menos que el verdadero delincuente.
Lo hace señalando que se cometería conmigo un agravio comparativo, a la luz de que el delincuente no sólo no cumplía los requisitos que impone el artículo 376, de colaborar y ayudar desde el principio de la investigación a impedir el delito, sino que además en todo momento intentó obstruir la acción de la justicia, y que así y todo recibiría una condena de 7, frente a mí, que habiendo colaborado de manera imprescindible, sería condenado a 13 años.
De manera que, sintetizando, la Audiencia falla rebajar la petición del culpable, de 13 a 10 años, y a mí, que solicitaba la libertad sin cargos frente a los 13 que solicitaba la fiscalía, me impone una de 9 años.
Ambos condenados recurrimos al Tribunal Supremo. El delincuente argumentando que los jueces no pueden, según sentencia del Tribunal Constitucional, modificar los términos de un pacto al que hayan arribado la fiscalía y el letrado del culpable. El Tribunal Supremo acepta rebajar la del delincuente a los SIETE años del pacto.
Yo, en cambio, recurrí en casación aportando pruebas de mi inocencia, principalmente la interpretación de una foto que demostraba que el delincuente me había inducido a engaño mediante documentación falsa, foto que el señor fiscal de la petición afirmó erróneamente en su petición que "no era" de dicho delincuente. El Tribunal Supremo reconoce en su sentencia que la foto sí es del delincuente, lo cual es prueba de su delito y de mi inocencia, pero recurre el alto tribunal a las restantes pruebas, dos adulteradas por el equipo policial y una por el fiscal de la petición, cuyo significado mi letrada no pidió revisar, para reafirmar mi condena a NUEVE años.
Como resultado de esta serie de injusticias y delitos perpetrados durante la causa, viene a resultar que el delincuente capturado por mi colaboración es condenado a una pena menor que la mía, el inocente que permitió su captura.
Sin pretender que V.E. actúe como cámara revisora de las sentencias, sí pretendo que se expida en sentido de la voluntad de la Audiencia Provincial, beneficiándome con un indulto que podrá ser total o parcial, y en este último caso, que me ponga al menos por debajo de la condena del culpable.
SEGUNDA.- Que antes de esta condena carezco de antecedentes delictivos, como se prueba en el Documento 1, remitido por la Policía Federal Argentina a petición de las autoridades españolas.
TERCERA.- Que cuento en la actualidad con 66 años, con una esposa y un hijo de diez años hoy en día, los que fueron arrojados a la mayor miseria por esta injusticia, al privárseles de la persona que proveía honestamente el sustento familiar, y debieron retornar a la Argentina, donde hoy subsisten merced a la caridad familiar.
CUARTA.- Que en los casi 5 años que llevo en prisión siempre me he desempeñado en destinos laborales: 4 años en la lavandería de Picassent, y actualmente como ordenanza en la bibioteca central de este establecimiento penitenciario, a la vez que como responsable de la edición de la revista del módulo 1, "Día a Día en Albocácer".
QUINTA.- Que en los casi 5 años de prisión no he sido sancionado y he merecido en cambio las notas meritorias que derivan de mi desempeño.
SEXTA.- Adjunto como
Documento 1, certificado de antecedentes delictivos del delincuente JORGE FRANCISCO ALONSO ÁLVAREZ, y míos de no tenerlos.
Documento 2, sentencia de la Audiencia Provincial N˚ 4 de Valencia, donde consta la voluntad de los juzgadores de imponerme una condena menor a la del delincuente.
Documento 3, sentencia del Tribunal Supremo rebajando la condena del delincuente de 13 a 7 años y confirmando la mía en 9, dos más que aquél.
Documento 4, certificación de mis desempeños en Picassent.
Documento 5, certificado de mis desempeños en Castellón II.
En su virtud,
Suplico a V.E. se tenga por presentado este escrito, se tengan por presentados los documentos que acompaño, y se sirva analizar la posibilidad de concederme el indulto solicitado.
En Castellón II, a 22 de abril de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
CARTA ABIERTA DE UN CIUDADANO INOCENTE
CARTA ABIERTA
DE UN CIUDADANO INOCENTE A LOS PODERES PÚBLICOS Y A LOS CIUDADANOS DE ESPAÑA
Señor presidente del Gobierno de España. Don José Luis Rodríguez Zapatero
Señor Ministro de Justicia, don Francisco Caamaño
Ciudadanos de España
El 21 de junio último he enviado, desde mi prisión de Castellón II, al Juzgado Penal de guardia, una denuncia respecto
de las presuntas irregularidades que se han producido en la causa por la cual cumplo una injusta condena de 9
años.
Ahora, ante los poderes públicos y la ciudadanía de España denuncio, y me hago responsable penal de mis dichos,
que mi familia y yo hemos sido víctimas de un impune y obstinado afán prevaricador de la Administración de Justicia,
que en la causa por la cual estoy condenado ha actuado como un sistema organizado para la consumación de graves
delitos contra mi persona y contra el Estado de Derecho y el Orden Constitucional, llegando al extremo de pactar con un
delincuente concederle una reducción de su condena a cambio de que éste cometiera en sede judicial los delitos de calumnia
y secuestro, que le fueron útiles a la Administración de Justicia para ocultar sus previas actuaciones culposas.
Se ha llegado a esta increíble situación debido a la actitud de todo el personal estatal actuante, que a cada paso de la
investigación policial y la instrucción sumarial dejaba escapar el culpable y se ocupaba de incriminar a un inocente,
contrariando pruebas legales y hechos probados y haciendo gala de un absoluto desprecio por las obligaciones que la
ley impone, mientras dicho culpable veía a cada paso imposibilitada su libertad por el peso de mi identificación y de las
pruebas que generé y aporté de su delito.
En esta causa se ha llegado al extremo de que miembros de la Guardia Civil y un fiscal del Estado han cambiado el
sentido de cuatro pruebas, los primeros con resultado de ocultar sus errores, sin importarles por ello condenar aun inocente
y eximir de culpa y prisión a un narcotraficante, y el segundo con resultado de quitarle al culpable todas las pruebas
de su delito y convertirlas de eximentes en incriminantes, en mi caso.
En esta causa he sido asistido por abogados que actuaron abrumados bajo el peso de la obstinación irregular de los
agentes del Estado y de un acuerdo entre el abogado del delincuente y de la fiscal del juicio oral, quienes acordaron un
pacto contra natura para beneficiar al delincuente al precio de condenarme, siendo inocente.
En la rústica medida de mis precarios conocimientos legales, limitado por la falta de asistencia profesional y por mi
permanencia en la cárcel, he desvelado por mí mismo los errores de la investigación policial, he establecido el verdadero
curso de los hechos, los errores y presuntos delitos de falsificación documental perpetrados por los servidores públicos.
He buceado la legislación, para demostrar la validez legal de todos mis actos, que son el fundamento de mi inocencia;
he establecido cómo y por qué los actos de los agentes estatales abrieron la posibilidad de que el delincuente y su
letrado burlaran a la justicia en su propia sede, convirtiéndola a la vez en víctima y cómplice de sus delitos, y demuestro
que mi cárcel es en realidad un secuestro legal cometido entre la Administración de Justicia y el delincuente.
He volcado el resultado de mis investigaciones en lo que he llamado mi "Defensa-Denuncia" la que he enviado
como denuncia penal y consta en mi blcg. junto a los documento: tomados del sumario que confirman cada uno de mis
dichos. Este corpus es suficiente para establecer los alcances de los errores, las maniobras ilegales y mi inocencia.
Hago responsable al Estado español, ai delincuente y a quienes resulten sus colaboradores por tos daños morales y
materiales continuados que desde el ? de mayo de 2005 venimos sufriendo mi familia y yo. y reclamo el inmediato cese
y reparación de los mismos.
Como horrible corolario de estos actos mi familia ha sido arrancada de mi lado, desposeída de bienes y arrojada a
la mayor soledad, impotencia y miseria. Por todo lo que mi esposa sufre ahora hasta me parece mía cruel ironía su correcta
actuación al colaborar con la justicia para esclarecer un delito que agentes de la Guardia Civil, con incalificable
torpeza y mala fe. impedían esclarecer, favoreciendo la fuga del delincuente.
Como constan en el sumario las pruebas de mis gravísimas denuncias, reclamo que el Estado me designe un abogade
competente, disponga mi libertad y remedie con la mayor urgencia los aspectos más crueles del castigo que mi familia
viene sufriendo.
Solicito asimismo del Gobierno y la Justicia una acción ejecutiva que de inmediato se aboque a comprobar la veracidad
de mis dichos, ya que la gravedad de mis denuncias pone en entredicho la vigencia misma del Estado de Derecho.
Ante la emergencia de que se decida archivar o de cualquier forma no dar curso a mi denuncia, me he denunciado
por falsa denuncia, como último recurso para imponer una revisión objetiva de la causa.
José Roberto Pascual Mosconi
E.P. de Castellón II - Módulo 1
NIS 2005007758
En Castellón II. a de de 20 i 0
Mi Denuncia-Defensa en: http://joserobertopascualmosconi.blogspot.com
DE UN CIUDADANO INOCENTE A LOS PODERES PÚBLICOS Y A LOS CIUDADANOS DE ESPAÑA
Señor presidente del Gobierno de España. Don José Luis Rodríguez Zapatero
Señor Ministro de Justicia, don Francisco Caamaño
Ciudadanos de España
El 21 de junio último he enviado, desde mi prisión de Castellón II, al Juzgado Penal de guardia, una denuncia respecto
de las presuntas irregularidades que se han producido en la causa por la cual cumplo una injusta condena de 9
años.
Ahora, ante los poderes públicos y la ciudadanía de España denuncio, y me hago responsable penal de mis dichos,
que mi familia y yo hemos sido víctimas de un impune y obstinado afán prevaricador de la Administración de Justicia,
que en la causa por la cual estoy condenado ha actuado como un sistema organizado para la consumación de graves
delitos contra mi persona y contra el Estado de Derecho y el Orden Constitucional, llegando al extremo de pactar con un
delincuente concederle una reducción de su condena a cambio de que éste cometiera en sede judicial los delitos de calumnia
y secuestro, que le fueron útiles a la Administración de Justicia para ocultar sus previas actuaciones culposas.
Se ha llegado a esta increíble situación debido a la actitud de todo el personal estatal actuante, que a cada paso de la
investigación policial y la instrucción sumarial dejaba escapar el culpable y se ocupaba de incriminar a un inocente,
contrariando pruebas legales y hechos probados y haciendo gala de un absoluto desprecio por las obligaciones que la
ley impone, mientras dicho culpable veía a cada paso imposibilitada su libertad por el peso de mi identificación y de las
pruebas que generé y aporté de su delito.
En esta causa se ha llegado al extremo de que miembros de la Guardia Civil y un fiscal del Estado han cambiado el
sentido de cuatro pruebas, los primeros con resultado de ocultar sus errores, sin importarles por ello condenar aun inocente
y eximir de culpa y prisión a un narcotraficante, y el segundo con resultado de quitarle al culpable todas las pruebas
de su delito y convertirlas de eximentes en incriminantes, en mi caso.
En esta causa he sido asistido por abogados que actuaron abrumados bajo el peso de la obstinación irregular de los
agentes del Estado y de un acuerdo entre el abogado del delincuente y de la fiscal del juicio oral, quienes acordaron un
pacto contra natura para beneficiar al delincuente al precio de condenarme, siendo inocente.
En la rústica medida de mis precarios conocimientos legales, limitado por la falta de asistencia profesional y por mi
permanencia en la cárcel, he desvelado por mí mismo los errores de la investigación policial, he establecido el verdadero
curso de los hechos, los errores y presuntos delitos de falsificación documental perpetrados por los servidores públicos.
He buceado la legislación, para demostrar la validez legal de todos mis actos, que son el fundamento de mi inocencia;
he establecido cómo y por qué los actos de los agentes estatales abrieron la posibilidad de que el delincuente y su
letrado burlaran a la justicia en su propia sede, convirtiéndola a la vez en víctima y cómplice de sus delitos, y demuestro
que mi cárcel es en realidad un secuestro legal cometido entre la Administración de Justicia y el delincuente.
He volcado el resultado de mis investigaciones en lo que he llamado mi "Defensa-Denuncia" la que he enviado
como denuncia penal y consta en mi blcg. junto a los documento: tomados del sumario que confirman cada uno de mis
dichos. Este corpus es suficiente para establecer los alcances de los errores, las maniobras ilegales y mi inocencia.
Hago responsable al Estado español, ai delincuente y a quienes resulten sus colaboradores por tos daños morales y
materiales continuados que desde el ? de mayo de 2005 venimos sufriendo mi familia y yo. y reclamo el inmediato cese
y reparación de los mismos.
Como horrible corolario de estos actos mi familia ha sido arrancada de mi lado, desposeída de bienes y arrojada a
la mayor soledad, impotencia y miseria. Por todo lo que mi esposa sufre ahora hasta me parece mía cruel ironía su correcta
actuación al colaborar con la justicia para esclarecer un delito que agentes de la Guardia Civil, con incalificable
torpeza y mala fe. impedían esclarecer, favoreciendo la fuga del delincuente.
Como constan en el sumario las pruebas de mis gravísimas denuncias, reclamo que el Estado me designe un abogade
competente, disponga mi libertad y remedie con la mayor urgencia los aspectos más crueles del castigo que mi familia
viene sufriendo.
Solicito asimismo del Gobierno y la Justicia una acción ejecutiva que de inmediato se aboque a comprobar la veracidad
de mis dichos, ya que la gravedad de mis denuncias pone en entredicho la vigencia misma del Estado de Derecho.
Ante la emergencia de que se decida archivar o de cualquier forma no dar curso a mi denuncia, me he denunciado
por falsa denuncia, como último recurso para imponer una revisión objetiva de la causa.
José Roberto Pascual Mosconi
E.P. de Castellón II - Módulo 1
NIS 2005007758
En Castellón II. a de de 20 i 0
Mi Denuncia-Defensa en: http://joserobertopascualmosconi.blogspot.com
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